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Pasé junto al campo del hombre perezoso,Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, Ortigas habían ya cubierto su faz,Y su cerca de piedra estaba ya destruida. Miré, y lo puse en mi corazón; Lo vi, y tomé consejo. Un poco de sueño, cabeceando otro poco, Poniendo mano sobre mano otro poco para dormir; Así vendrá como caminante tu necesidad,Y tu pobreza como hombre armado. (Proverbios 24:30-34)

Jean de La Fontaine nos cuenta la siguiente fabula: La cigarra era feliz disfrutando del verano: El sol brillaba, las flores desprendían su aroma...y la cigarra cantaba y cantaba. Mientras tanto su amiga y vecina, una pequeña hormiga, pasaba el día entero trabajando, recogiendo alimentos.
- ¡Amiga hormiga! ¿No te cansas de tanto trabajar? Descansa un rato conmigo mientras canto algo para ti. – Le decía la cigarra a la hormiga.
- Mejor harías en recoger provisiones para el invierno y dejarte de tanta holgazanería – le respondía la hormiga, mientras transportaba el grano, atareada.

La cigarra se reía y seguía cantando sin hacer caso a su amiga.
Hasta que un día, al despertarse, sintió el frío intenso del invierno. Los árboles se habían quedado sin hojas y del cielo caían copos de nieve. Mientras la cigarra vagaba por el campo, helada y hambrienta vio a lo lejos la casa de su vecina la hormiga, y se acercó a pedirle ayuda.
- Amiga hormiga, tengo frío y hambre, ¿no me darías algo de comer? Tú tienes mucha comida y una casa caliente, mientras que yo no tengo nada.
La hormiga entreabrió la puerta de su casa y le dijo a la cigarra.
- Dime amiga cigarra, ¿qué hacías tú mientras yo madrugaba a trabajar? ¿Qué hacías mientras yo cargaba con granos de trigo de acá para allá?
- Cantaba y cantaba bajo el sol- contestó la cigarra.
- ¿Eso hacías? Pues si cantabas en el verano, ahora baila durante el invierno-

Y le cerró la puerta, dejando afuera a la cigarra, que había aprendido la lección.

El Diccionario define la palabra HOLGAZANERIA así: "Aversión al trabajo. Modo de ser o comportarse del holgazan"
Muchas personas nunca se detienen a pensar que la pereza es un pecado, y como la cigarra, se pasan la vida sin un propósito por el cual vivir. Estar siempre ociosos y sin fruto, es contrario a las enseñanzas de Dios.

En la parábola de los talentos, Jesús dijo al criado que había enterrado el dinero de su amo: "¡Siervo malo y perezoso!" (Mateo 25:26 NVI). El Señor puso a la maldad y a la pereza en la misma indeseable categoría.

El libro de Proverbios nos ofrece una descripción de la persona perezosa. Primero, es una persona que deja las cosas para más tarde, alguien que pospone lo que hay que hacer. (20:4). Segundo, se vale de cualquier excusa para evitar trabajar (22:13). Tercero, malgasta el tiempo (6:9-11). Y finalmente, un holgazán es negligente e indiferente con lo que le rodea.

La holgazanería no cuadra con lo que somos como creyentes. Dios espera que vivamos una vida con propósito, y que trabajemos aplicadamente; ser holgazanes y rendir poco en lo que hacemos daña nuestro testimonio. Proverbios 25:19 advierte: "Como diente roto y pie descoyuntado es la confianza en el prevaricador en tiempo de angustia". Una persona perezosa e indigna de confianza deja las tareas sin terminar y, en consecuencia, es un mal testigo de Cristo. ¿Qué verán los no creyentes en una vida así, para desearla para sí mismos?

Dios nos creó con un sentido de propósito, para que pudiéramos ser productivos. Cuando optamos por ser holgazanes, somos culpables de disipación porque cada uno de nosotros ha recibido un don especial que está siendo derrochado.
El apóstol Pedro nos aconseja lo siguiente: "Cada uno ponga al servicio de los demás el don que ha recibido, dispensando fielmente las diferentes gracias de Dios" (1.Pedro 4:10)

Los holgazanes viven en una burbuja de egocentrismo. inventan excusas para justificar su holgazanería; culpan de su mal a su hogar, su trabajo, a los demás, a su autoestima deficiente, o a una actitud negativa. Pero Dios no acepta excusas. Él dice claramente cómo vencer la holgazanería: "¡Anda, perezoso, fíjate en la hormiga! ¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría! (Pr. 6:6 NVI).

El holgazan, ante los desafíos, el trabajo que hay para realizarse, los deberes a cumplirse, las metas a lograrse, y los sueños a concretarse dice: "...El león está afuera; en medio de la calle seré muerto" (Proverbios 22:13)
Y el sabio Salomón escribió: "El que al viento mira, nunca sembrará; y el que mira a las nubes, nunca segará"
(Eclesiastés 11:4)
Cigarra u hormiga?

Articulo Pastor Eliseo Bustamante / Una Ventana hacia la Reflexión
@PrBustamante
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