Teléfono: (57) 8-684 9727

Articulos de Interes   >     #iasdasollanos

Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Mas en la multitud de consejeros se afirman.
(Proverbios 15:22)

Víctor del Rosal Ahumada nos habla de los expertos en administración Gary Hamel y C. K. Prahalad quienes relatan un experimento llevado a cabo con un grupo de monos.

Cuentan que cuatro monos fueron puestos en un cuarto que tenía suspendido, al centro, un racimo de plátanos.

Hambriento, uno de los monos empezó a subir por una estructura para conseguir el preciado alimento, pero cuando estaba por alcanzar los bananos, los investigadores le lanzaron un chorro de agua fría. Chillando, se bajó y renunció a su intento de conseguir comida.

Los demás monos hicieron esfuerzos similares y cada uno fue bañado con agua fría. Después de varios intentos, finalmente se dieron por vencidos.
Entonces los investigadores sacaron del cuarto a uno de los monos y lo reemplazaron por otro. En el momento en que el recién llegado empezó a subir, los otros tres lo agarraron y lo bajaron. Después de haber intentado subir varias veces y de ser bajado por los otros, este finalmente se dio por vencido y no volvió a hacer el intento.

Los investigadores reemplazaron a los tres monos originales, uno por uno. Cada mono nuevo fue bajado por los otros antes que pudiera alcanzar su meta. Llegó el momento en que el lugar estaba lleno de monos nuevos, que no intentaban subir. Lo más curioso del experimento es que ninguno de estos había recibido una ducha de agua fría… sólo sabía que no debía intentarlo, pero no sabía por qué.

¿Quiénes son estos ‘monos’? -pregunta Ahumada- y el mismo responde: "Son personas que buscan protegernos. Y aunque su consejo puede aportar gran sabiduría, también puede estar basado en el dolor de su propia experiencia ‘No hagas, no vayas, no digas, no intentes... porque te va a doler’ ".

En el camino hacia nuestros objetivos nos encontramos con una serie de alertas, voces generalmente bien-intencionadas, pero quizá equivocadas.

Debemos saber que un consejo que se recibe siempre estará en el contexto de la cosmovisión que tiene del mundo quien lo profiere.
Cosmovisión que se ha construido en el entorno familiar, psicológico, emocional, escolar, natural, social, empresarial, sociocultural y virtual.

Una cosmovision raquítica, mal alimentada, deficientemente construida, pobremente desarrollada, dará como resultado temor, miedo, pavor y pánico ante los desafíos, y esto será lo que finalmente se transmitirá a los demás.

Los ‘monos’ en el experimento hecho, pueden ser las advertencias que nos hacemos a nosotros mismos: vive una vida cómoda, ya fallaste muchas veces, no vale la pena el riesgo, toma el camino seguro, podrás quedar en ridículo, nunca antes se ha hecho, si fracasas qué dirán los demás, etc.

Relájate y autorízate a ti mismo fallar. Transforma tu diálogo pesimista con preguntas como: Qué riesgo me gustaría correr? Cómo me gustaría ser recordado? Por qué rehuyo los desafíos? Cómo venzo la parálisis ante los retos que se me presentan? Cómo abrirme paso a nuevos horizontes para no vivir de viejas glorias obtenidas? Cuáles serían las últimas palabras que me gustaría expresar al morir? Con que soñaría si pudiera controlar mis sueños? Si tuviera que irme en un viaje sin retorno, que me llevaría consigo? Qué me pone furioso, me entristece o me alegra? En que momento me siento más poderoso? Si tuviera el poder de erradicar algo de mi entorno qué sería? Cuánto me conozco a mi mismo? Si sólo estuviera en mis manos la tarea de proclamar las "buenas nuevas", cuanto tiempo aún tendríamos que esperar?

Si de manera responsable tuviéramos una respuesta a cada pregunta que nos surge, la vida sin duda estaría llena de mayor significado, y los seres humanos que nos rodean serían altamente beneficiados.

Muchas veces, sólo falta una palabra, un comentario, una respuesta, una reflexión, para desanimarnos o para disuadirnos de tomar acción, o para inspirarnos y alentarnos a ver el lado positivo de las cosas.

Hay que recordar que vivimos en una realidad cambiante, por lo que el ‘fracaso’ de una persona sólo quiere decir que ésta, en un momento específico, bajo circunstancias muy concretas, no tuvo éxito. Esa misma persona podría haber tenido resultados muy distintos si su enfoque de las cosas hubiera tenido la dirección correcta.

Si en el fondo ya tienes claro lo que quieres, piensa qué voces estás escuchando: ¿la de los ‘monos’ de la historia o la voz de la mente conectada con el corazón?

Recuerda: "Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; Mas en la multitud de consejeros se afirman". (Proverbios 15:22)

Articulo Pastor Eliseo Bustamante / Una Ventana hacia la Reflexión


fb.com/Unaventanahacialareflexion