El amigo no abandona, protege

El amigo no abandona, protege

Ya no los llamaré siervos, por cuanto el siervo ignora lo que hace su amo, sino que los he llamado amigos míos, porque todo lo que he escuchado de mi Padre les he hecho saber. Juan 15:15

A raíz del día de amor y amistad aprovecho para compartirle la siguiente fábula que leí: “Cuenta la fábula que dos amigos iban caminando por el bosque cuando de pronto se les apareció un oso.

Uno reaccionó inmediatamente y subió a lo más alto de un árbol, lejos del alcance del depredador. El otro, sin tiempo para huir, apostó por tirarse en el suelo y fingir estar muerto.

A este último se acercó el oso, quien lo olió durante unos segundos y se detuvo cerca del oído del hombre, como si le estuviese diciendo algo. Realmente el oso olía con determinación, para ver si el hombre estaba vivo. Pero resulta que este contenía su respiración, pues había oído decir muchas veces que los osos no tocan a los cadáveres.

Cuando el oso se marchó, el primero de los hombres bajó del árbol y tras comprobar que su compañero estaba bien le preguntó qué le había dicho el oso.

Este, sin dudarlo, le dijo que el oso le aconsejó no viajar más en el futuro con supuestos amigos que huyen siempre del peligro, abandonando a los demás.

El Señor, Jesus, expresó lo siguiente: “Ya no los llamaré siervos, por cuanto el siervo ignora lo que hace su amo, sino que los he llamado amigos míos, porque todo lo que he escuchado de mi Padre les he hecho saber”. Juan 15:15

Que gran honor nos ha hecho el Señor, al llamarnos para que seamos sus amigos. Tengo algo grande para ustedes-nos dice-, no serán esclavos, sino amigos.

Y es que la idea de ser amigo de Dios tiene su trasfondo. Abraham fue el amigo de Dios. El texto sagrado dice: “Tu Jacob, a quien yo elegí, descendiente de Abraham mi amigo” Isaías 41:8.

Es Jesús quien nos llamo para hacernos sus amigos, y a la vez los amigos de Dios. Y al ser nuestro amigo, y convertirnos en sus amigos, quiere decir que ya no tenemos que mirarlo anhelantemente desde lejos.

Ahora tenemos el privilegio de entrar a su presencia. Jesus nos ha introducido en esta amistad con Dios, y ya no es para nosotros un extraño inasequible, sino nuestro cercano e íntimo amigo, quien nos comunica sus pensamientos y nos abre su corazón.

Que gran honor, poder asociarnos con el Señor no en el nivel del esclavo, sino del amigo.

Desde luego, el privilegio de esta amistad,conlleva responsabilidades. Jesús lo expresó así: “Ustedes son Mis amigos si hacen lo que Yo les mando”. Juan 15:14.

El Señor, como si lo ignorara pregunta a Israel: “Qué haré contigo, oh Efraín? ¿Qué haré contigo, oh Judá? Vuestra lealtad es como la nube de la mañana y como el rocío que muy temprano se desvanece”. Oseas 6:4

Lo que está diciendo es: Si te he dado mi amistad, si te he hecho mi amigo, si te hecho mi confidente: Por qué me abandonas, por qué me traicionas, por qué me engañas, por qué me haces trampa. Por qué actúas así. Por qué mis esfuerzos de quererte han sido infructuosos.

La amistad requiere cuidados y mucha atención. Los campos no se riegan a base de trombas de agua, sino gracias a la fina lluvia que empapa la vida poco a poco. Esta humedad cala, perfora, se cuela y penetra en la tierra, empapando hasta las raíces mismas; éste es el modo de cultivar.

Cuando una persona es amada también se considera estimada, valorada, y esta posibilidad afianza su propia estimación. La gran virtud de los amigos verdaderos es amarse mutuamente, la gran necesidad es que exista una relación de semejanza e igualdad entre ellos.

La verdadera amistad es leal y fiel. No abandona ante la necesidad. Es comprometida y responsable.

Elena de White dijo: “la intensidad de la amistad determinará la influencia que los amigos ejerzan unos sobre otros, para bien o para mal. Todos tendrán amistades, influirán en ellas y recibirán su influencia. – {CSI 411.1}

En realidad, el amigo verdadero ama en todas las circunstancias, en la prosperidad y en la desdicha, y así lo expresa el sabio; “El amigo ama en toda ocasión, el hermano nace para tiempo de angustia” (Proverbios 17,17) y también dice que: “Un amigo fiel es escudo poderoso; el que lo encuentra halla un tesoro. Un amigo fiel no se paga con nada, no hay precio para él. Un amigo fiel es bálsamo de vida, los que temen al Señor lo encontrarán” (Eclesiástico 6,14-16).

Jesus es el amigo fiel que no nos dejará ni abandonará. El apóstol Pablo da testimonio de ello: “Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león”.2 Timoteo 4:16-18

Él es ese amigo fiel que nunca se averguenza de mi condición, es mas, “se acuerda que somos polvo y nos perdona todas nuestras iniquidades”.

En la ciudad de Yinchuan, en China, con 13 grados bajo cero, un perrito se encontraba durmiendo en medio de la calle, recostado sobre su compañero muerto. El otro perro había perdido la vida y, en vez de alejarse y protegerse él, se quedó acompañándolo, arriesgando su propia vida.

El amigo, no abandona al amigo bajo ninguna circunstancia.

Share

Pastor de la Iglesia Adventista.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *